Las infraestructuras tecnológicas actuales son más complejas que nunca. La adopción de cloud, arquitecturas distribuidas, microservicios y aplicaciones basadas en datos ha multiplicado el volumen de información que generan los sistemas.
Las infraestructuras tecnológicas actuales son más complejas que nunca. La adopción de cloud, arquitecturas distribuidas, microservicios y aplicaciones basadas en datos ha multiplicado el volumen de información que generan los sistemas.