El Blog de Ciberseguridad de Micronet LATAM

EL NUEVO ENEMIGO NO HACE RUIDO… Y POR ESO ES MÁS PELIGROSO

Escrito por Jose Luis Lopez | Feb 18, 2026 9:08:57 PM

La ciberseguridad cambió de forma silenciosa, pero radical. Antes, el riesgo parecía venir “de afuera”: un hacker rompiendo un sistema, una brecha como evento raro y explosivo. Hoy el ataque es otra cosa: más cotidiano, más inteligente y, sobre todo, más humano.

 

En los próximos años, las tendencias de ataque seguirán una lógica clara: el criminal irá por donde la empresa es más frágil sin darse cuenta.

 

La identidad será el objetivo número uno. Los atacantes buscarán credenciales, secuestrarán sesiones, se harán pasar por alguien “de confianza” y usarán correos o mensajes tan creíbles que el error no parecerá error. Esto convierte al usuario y sus accesos en el nuevo perímetro.

La defensa, entonces, también debe moverse: ya no es solo proteger infraestructura, sino blindar la identidad con autenticación sólida, accesos mínimos y señales tempranas de comportamiento anómalo.

 

La organización que detecte rápido un inicio de sesión raro, una escalada de privilegios o una conexión inesperada, tendrá ventaja.

 

Paralelo a esto, el ransomware evolucionará todavía más. No será únicamente cifrado: será presión, interrupción operativa y daño reputacional. Golpeará servicios críticos, buscará datos sensibles y pondrá a prueba algo que muchas empresas aún subestiman: la capacidad real de recuperación. Tener copias de seguridad no basta; hay que poder restaurar rápido, con respaldo protegido, aislado y probado. En este escenario, la resiliencia deja de ser un “plan de TI” y se vuelve un requisito de supervivencia empresarial.

 

mientras todo esto ocurre, crecerá otro frente igual de peligroso: el ecosistema de terceros. Cada proveedor conectado, cada integración y cada acceso externo puede convertirse en un camino indirecto hacia el corazón de la compañía. La defensa moderna exige gobernar esos vínculos como parte del core del negocio: controlar privilegios, verificar condiciones mínimas y monitorear lo que entra y sale. En otras palabras, la seguridad deja de ser un control aislado y se vuelve una disciplina de confianza medible.

 

Ahora viene la tendencia que muchos sienten lejana, pero que conviene tomar en serio desde ya: la computación cuántica. Cuando el cómputo cuántico sea operativo a escala, impactará los métodos criptográficos que hoy protegen comunicaciones, datos y firmas digitales. Eso no significa pánico, significa preparación. El paso correcto es empezar temprano: identificar dónde se usa criptografía crítica, planear una migración ordenada hacia esquemas resistentes y construir agilidad criptográfica, para poder cambiar algoritmos sin reconstruir sistemas completos.

 

La conclusión es simple y urgente: el futuro no será más seguro “por defecto”. Será más rápido, más automatizado y oportunista porque la IA también estará del lado de los chicos de capucha. Si embargo no todo está perdido, el futuro también puede ser más controlable para quienes decidan actuar hoy.

 

Si tu organización quiere traducir estas tendencias en un plan real de defensas (priorizado, medible y aterrizado a tu operación), conversemos. Puedo ayudarte a identificar brechas críticas, fortalecer identidad, resiliencia y terceros, y dejar una hoja de ruta preparada para que des tus siguientes pasos de forma segura y alineada a tu core de negocio.

 

Porque en ciberseguridad, la ventaja no está en reaccionar bien… sino en estar listo antes de recibir el primer golpe.