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Ciberseguridad en Colombia: por qué proteger el dato es la nueva prioridad empresarial

Escrito por Sealpath | 10/03/2026 09:34:29 PM

Durante años, la estrategia dominante de ciberseguridad en las empresas se ha basado en proteger el perímetro. Firewalls, VPN, sistemas de detección de intrusos y controles de red han sido diseñados para evitar que los atacantes ingresen a la infraestructura corporativa.

 

Sin embargo, el escenario actual demuestra que este enfoque ya no es suficiente. Colombia se ha convertido en uno de los países más atacados digitalmente en la región. Solo en 2024, la infraestructura tecnológica nacional registró más de 36.000 millones de intentos de ciberataques, lo que equivale a cerca de 98 millones de ataques diarios dirigidos contra organizaciones públicas y privadas.

 

En este contexto, la pregunta que enfrentan las empresas ya no es si serán atacadas, sino cuándo ocurrirá y qué tan preparada está la organización para proteger su información crítica.

 

El problema del modelo tradicional de ciberseguridad

 

El modelo tradicional parte de una premisa simple. El atacante está afuera intentando entrar. Pero las amenazas actuales han cambiado completamente esa lógica. Hoy es común que los ciberdelincuentes utilicen credenciales robadas, phishing avanzado o accesos legítimos comprometidos para entrar directamente a los sistemas corporativos. En muchos casos, los atacantes ya no necesitan romper el perímetro. Simplemente inician sesión como un usuario válido.

 

Cuando esto ocurre, los sistemas de seguridad perimetral dejan de ser el principal mecanismo de defensa y el verdadero activo en riesgo queda completamente expuesto. Ese activo es la información.

 

Del perímetro al dato: el cambio de paradigma

 

La evolución del cibercrimen ha impulsado un cambio en la forma de entender la seguridad digital. Cada vez más organizaciones están adoptando un enfoque de seguridad centrada en el dato.

Una analogía sencilla ayuda a comprender este cambio. La infraestructura de red es la tubería y la información que circula es el agua.

 

Durante décadas las empresas han protegido la tubería. Pero cuando esa tubería se rompe por vulnerabilidades, accesos comprometidos o errores humanos, el agua se derrama.

El nuevo paradigma consiste en proteger el agua misma. Aquí es donde entran en juego tecnologías de gestión de derechos sobre la información, conocidas como IRM, como SealPath. Estas soluciones aplican cifrado persistente directamente sobre los archivos y permiten controlar su uso incluso fuera de la red corporativa.

 

Esto significa que un documento puede seguir protegido aunque sea copiado, enviado o almacenado en otro dispositivo. El acceso, la impresión, la copia o el reenvío pueden restringirse de forma granular y, si es necesario, revocarse remotamente.

 

En términos prácticos, incluso si un atacante logra robar un archivo, no podrá leer su contenido sin las autorizaciones correspondientes.

 

El impacto real de los ciberataques en Colombia

 

Diversos incidentes recientes evidencian el costo real de una brecha de seguridad.

El ataque contra una importante empresa de cloud afectó la infraestructura cloud utilizada por múltiples organizaciones, dejando fuera de operación a decenas de entidades públicas y privadas durante semanas.

 

En el sector salud, el caso de una eps mostró cómo el compromiso de credenciales y el ransomware pueden paralizar operaciones críticas, afectando incluso la distribución de medicamentos.

 

En el sector de servicios, incidentes asociados a arolineas y empresas de energia demostraron cómo el robo de credenciales mediante phishing puede permitir fraudes, redirección de pagos y filtración de información financiera.

 

Estos casos reflejan una constante clara. En la mayoría de incidentes, el atacante logra acceder a sistemas utilizando identidades válidas. Esto vuelve insuficiente la protección basada únicamente en el perímetro.

 

La presión regulatoria también está aumentando

 

La seguridad de la información no solo es una cuestión tecnológica. También es una obligación legal.

En Colombia, normativas como la Ley 1581 de 2012 sobre protección de datos personales obligan a las organizaciones a implementar medidas técnicas y administrativas para evitar accesos no autorizados, pérdida o filtración de información.

 

Las sanciones pueden alcanzar hasta 2.000 salarios mínimos legales por infracción, además de investigaciones administrativas y daños reputacionales significativos.

 

En sectores regulados como el financiero o el gubernamental, una brecha de seguridad puede incluso derivar en suspensiones operativas, sanciones a directivos o pérdida de contratos con el Estado.

Por esta razón, demostrar que la información estaba protegida mediante cifrado y controles de acceso se ha convertido en un elemento clave de cumplimiento normativo.

 

Sectores especialmente expuestos

 

El panorama de amenazas muestra que ciertos sectores enfrentan riesgos particularmente altos.

En infraestructuras críticas, la convergencia entre sistemas IT y OT abre la puerta a ataques capaces de afectar procesos físicos como redes eléctricas o telecomunicaciones.

 

En servicios financieros, el robo de credenciales y el phishing impulsado por inteligencia artificial se han convertido en uno de los vectores de ataque más comunes.

 

En industria y manufactura, el riesgo principal es el robo de propiedad intelectual, incluyendo planos CAD, diseños industriales, fórmulas o desarrollos de investigación.

 

En administraciones públicas, los ataques de ransomware y la doble extorsión buscan paralizar servicios y exfiltrar datos masivos de ciudadanos.

 

En todos estos escenarios, la información es el activo más valioso y al mismo tiempo el objetivo principal de los atacantes.

 

El papel de SealPath en la protección de la información

 

Frente a este nuevo escenario, tecnologías como SealPath permiten extender la seguridad más allá de la red corporativa.

 

Su enfoque se basa en aplicar protección directamente sobre los archivos mediante cifrado persistente y control de derechos digitales. Esto permite proteger documentos incluso cuando salen de la red corporativa, definir quién puede abrir, editar, imprimir o compartir un archivo, revocar accesos de forma remota en cualquier momento y mantener trazabilidad sobre el uso de la información.

 

Este enfoque resulta especialmente relevante en entornos donde los archivos deben compartirse con terceros, proveedores o colaboradores externos. En lugar de depender únicamente de la seguridad de la red, el control permanece ligado al documento mismo.

 

El futuro de la ciberseguridad empresarial

 

El panorama de amenazas en Colombia demuestra que la seguridad digital está atravesando una transformación profunda.

 

Las organizaciones que continúen basando su estrategia exclusivamente en controles perimetrales estarán utilizando herramientas diseñadas para un entorno que ya no existe.

 

La nueva realidad exige proteger el activo más crítico de cualquier empresa. Ese activo es la información.

 

En este contexto, soluciones de seguridad centradas en el dato, como las tecnologías de protección de información de SealPath, representan un paso fundamental hacia arquitecturas de seguridad modernas basadas en el modelo Zero Trust.

 

Porque en la ciberseguridad actual, la victoria ya no consiste en evitar que un atacante robe un archivo.

 

La verdadera victoria consiste en asegurarse de que, aunque lo robe, ese archivo no tenga ningún valor para él.